Crónicas, ilusiones, proyectos...¡todo cabe!



lunes, 27 de septiembre de 2010

Mi primera vez

Uffff… no sé si voy a poder describir la intensidad de las emociones vividas hoy… pero lo voy a intentar…

Todo comenzó hace tiempo, cuando un grupo de amigos y amigas me regaló unos carteles que me emocionaron mucho, en un formato plegable para que me los pudiera llevar de viaje, además de un carnet que me acreditaba oficialmente como parte integrante de la Secta de los Abrazos.

Por supuesto, guardé los carteles en mi mochila de viaje, bien puestitos para no perderlos, y para ser sincera, de tan bien colocados, ya casi se me había olvidado que estaban.

Como Barcelona es un pañuelo, un día paseando me encontré con Luz y Eulogio con quienes había coincidido en La Palma, durante su travesía deleitando al mundo con la música de “Sin Líneas en el Mapa”. Fue una inmensa alegría volver a encontrarnos y mayor alegría aún fue cuando, al decirle a Eulogio que no le había dado uso a los carteles, me dijo que tenían pensado ir a repartir abrazos al día siguiente a las Ramblas. Claro que me apunté sin dudarlo, porque era mi gran oportunidad de “estrenarme” con dos abrazadores profesionales.

Al día siguiente me entró miedo. Habíamos quedado a la 1 y a punto estuve de decirles que no iba, que me había surgido algún acontecimiento ineludible. Después pensé: “bueno, voy a ir a ver cómo lo hacen ellos, y les saco fotos, y ya para la próxima lo hago yo”. Mientras caminaba desde la Plaza de Cataluña por las Ramblas, me fue entrando cada vez más vergüenza y más nervios. “Qué necesidad” me venía a la cabeza. Seguía avanzando hacia la parada de Liceu, y las Ramblas se me hacían eternas, y cada vez más nervios en la barriga…

Por fin llegué, y allí conocí a Ángela, una amiga de Luz y Eulogio, que tampoco lo había hecho nunca y sentía tanta vergüenza como yo. Por suerte, yo tenía dos carteles, así que, en caso de que al final nos decidiéramos (aunque era muy poco probable) podía prestarle uno.

¡Creo que desde que empezaron Luz y Eulogio hasta que cogimos nosotras los carteles no pasaron ni tres minutos!

¿Y si la gente pasa y no me abrazan? ¿y si me miran mal? ¿y cómo voy a abrazar a alguien a quien no conozco?

Hay gente, mucha gente, que pasa de largo y ni te miran, también hay quien te mira mal, quien piensa que es un truco para pedirles algo, robarles, o venderles cualquier moto…

Todo eso me dio completamente igual después de los primeros abrazos. Fue increíblemente emocionante y tremendamente intenso. Mucha gente pasaba y me preguntaba “¿por qué?” y yo podría haberles hablado de las personas que venían con gesto serio y se iban con una sonrisa, o de quienes me abrazaron con fuerza y al separarse me daban las gracias, del señor andaluz que se ganaba la vida en Las Ramblas y que me preguntó si ese abrazo le iba a dar buena suerte para su trabajo, de la energía que me transmitieron con muchos de los abrazos de corazón que me dieron, de lo hermoso que es el contacto cercano con la gente, de los abrazos que se necesian al día para vivir, de todas las personas que necesitan un abrazo y no tienen quien se los dé, de lo mucho que los necesito yo… Pero en lugar de hablarles de eso, les respondía con una sonrisa y un “¿Y por qué no?”

Eso sí, mucha gente pasaba, cámara en mano, y nos daba un abrazo mientras su amigo o amiga le sacaba una foto… Nos convertimos en fotos de souvenirs para turistas y paseantes… pero también hubieron momentos muy tiernos y muy lindos, como cuando se me acercó el Hombre de Hojalata y La Máscara para decirme que me llevaban viendo desde hacía un rato y querían darme un abrazo, o cuando una pareja me abrazó y me dijeron que transmitía una energía muy positiva, o cuando una chica me abrazó a mí mientras su amiga abrazaba a Ángela y después siguieron juntas y abrazadas…


Uffff… no sé si voy a poder describir la intensidad de las emociones vividas hoy…



Porque una imagen vale más que mil palabras, haz clic aquí. (Fotos cedidas por Luz Carriquiry)

(Esto lo escribí el día 23 de septiembre, durante el periodo de procesado, aunque todavía a día de hoy sigo sin poderlo describir mejor)


sábado, 25 de septiembre de 2010

Del Cap de Creus a Girona (con algunas escalas)


Ver mapa más grande


Para quienes se pregunten, escépticamente, eso de “¿pero esta chica no dijo que iba a hacer el Camino de Santiago?” les mostraré las pruebas fehacientes de lo complicado que me ha resultado trazar la ruta para poder cumplir con ese objetivo.








A ver por dónde empiezo, según mi última entrada, me encontraba pacíficamente en el Faro del Cap de Creus. No sé si es por eso de ser isleña, pero al ver un cartel que marcaba la frontera con Francia sólo a unos cuantos kilómetros, no me pude resistir a seguir un poquito más hacia el Norte, aunque sólo fuera para decir que había pisado suelo francés.

El cruce de la frontera no fue nada del otro mundo. Yo me esperaba algo, no sé, una cinta como la de las inauguraciones para romperla, una banda de música dando la bienvenida, una copa de champagne o algún trozo de fromage aunque sea...pero no hubo nada así de emocionante.

La siguiente parada era una visita familiar en Saint Genis des Fontaines, un pueblito cerca de la frontera, dentro del Departamento de Pyrénées-Orientales, rodeado de viñedos y y con un famoso Cloître (que se anuncia desde muchos km. antes de llegar), es decir, un claustro que no pude visitar porque estaba cerrado cuando, después de comer, salí a dar un paseo para intentar digerir la riquísima choucroute con la que nos dieron la bienvenida mi tío y mi tía.

Al día siguiente, continuaba la ruta hacia Collioure, lugar que alberga la tumba de Antonio Machado y que seguía teniendo mucha afluencia de turismo a pesar de no estar ya en temporada (tan) alta.






A pesar de que el día estaba soleado y el mar muy apetecible, logré vencer la tentación de bañarme, a cambio de un buen plato de “fruits de mer” (es decir, ostras, gambas, mejillones y otros bichos marinos de cuyo nombre no quiero acordarme) Me acordé mucho de mi madre, y de lo que habría disfrutado allí, pero qué quieres que te diga, eso de las ostras suena muy bien (Ostras, Pedrín) pero te las dejo todas para ti, querida mamá, ¡y yo me quedo con las gambas!





viernes, 17 de septiembre de 2010

Siguiendo la ruta

...Y para emprender un camino que no conoces, nada mejor que las indicaciones de Via Michelin, página que recomiendo totalmente por lo útil y precisa que es (¡hasta marca el precio del peaje!).

La siguiente parada fue el Cap de Creus, punto más oriental de la Península Ibérica y espacio natural protegido.



Todo un descubrimiento, que me maravilló por la fuerza que irradia el paisaje (y la fuerza con la que sopla la Tramontana, por supuesto).
Es imposible describir la maravilla de este paraje natural, pero lo intentaré a través de imágenes (aunque siempre pierden en comparación con la realidad). Ver fotos

No faltó un bañito en el Mediterráneo, en un mar más salado pero también más calmado que el Atlántico (¡aunque no menos frío!)


Justo al lado del Faro, hay un restaurante muy animado con especialidad en pescado fresco y comida hindú (sí, sí, tal cual). También están las fotos en el album. Merece mucho ir a disfrutar de las vistas en su terraza y, si es posible, pasar la noche y ser de las primeras personas en ver salir el sol :-)

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Fira de Teatre de Tarrega 2010

¡No podía imaginar mejor destino para la primera parada de mi Camino! (me ha salido un pareado... qué cosas)
Pues después de llegar a Barcelona, muerta de hambre (se me olvidó comprar un bocadillo en Casa Chano en Tenerife para el viaje) y de sueño (con los nervios del "gran día" no dormí nada la noche anterior), me esperaba una muy calurosa bienvenida y la sensación de volver a estar en casa (¡Mil gracias, Ari!).
El plan para el fin de semana resultaba de lo más prometedor: encuentro de teatro, circo, clown y demás andanzas en Tárrega, un pueblo cercano.
¡¡Ni qué decir que me encantó y me lo pasé pipa!!

Aquí les dejo un vídeo del espectáculo inaugural (se ve mejor que el mío) y otras cositas: un vídeo callejero y algunas fotos

Ambiente festivo en Tárrega

Creatividad al poder




Esto es increíble (aunque no lo parezca). No se ve muy bien, pero la nube está brillando... ¡y no está el sol ahí!

Para ver más fotos, pincha aquí.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

El salto


En su interior vivían dos "yo": uno buscaba la estabilidad, el equilibrio; el otro luchaba por vivir la aventura, la incertidumbre. Llegó un momento en que tuvo que elegir y, sin dudarlo, dio un salto hacia la tempestad, dejando atrás la calma.

Fotografía de Xabier Santakiteria.

Este relato parte de la propuesta de Aprendiz de Palabras, Cuento Contigo (entra para conocer la propuesta y participar)

viernes, 27 de agosto de 2010

Me pido la "D" = "D" Es Pedida

Estando un día entre tés y crepes, una amiga comentaba que hay dos formas de ver la vida: como si fuera la primera vez que haces algo, y como si fuera la última. Entre todas, llegamos a la conclusión de que era mejor la primera opción, porque disfrutas las cosas con una nueva mirada, curiosidad y con la ilusión del descubrimiento.
Pero también es verdad que cuando haces las cosas por última vez (aunque espero que no sea tan última), se vive todo de una forma muy intensa. Las emociones están a flor de piel y te paras a disfrutar de los detalles que tantas veces anteriores has ignorado.

Otra amiga escribió un relato que hoy me gustaría compartir (con su consentimiento, por supuesto):

Cerró la puerta tras de sí. Había pasado varios días metiendo en una caja lo que se llevaría, en otra lo que tiraría, y en otra, lo que les regalaría a sus amigos para que una parte de sí misma permaneciera con ellos siempre. Sólo había algo que no consiguió meter en ninguna caja, se le escapaban según intentaba cerrar sus tapas; los sentimientos y emociones vividos allí durante aquellos años se negaban a ser encerrados.
Miraba hacia delante y esa sensación de responsabilidad sobre su futuro la llenaba plenamente, tanto que una sensación de vértigo le hacía sentir la necesidad de estar en contacto con aquellas personas que en los últimos años habían formado parte de su vida. Necesitaba de sus abrazos, ésos que la llenaban de energía, que envuelven todo el cuerpo, que cuando sus pechos se tocaban, permitían que sus corazones también se abrazaran. Con ellos había reído, llorado, soñado, crecido, pero sobre todo, compartido.
Aunque se fuera, se llevaba consigo la ilusión de saber que seguirían juntos a pesar de la distancia, los abrazos que le cargarían el corazón cuando éste sintiera que flaqueara, la tranquilidad de saber que tomara las decisiones que tomara, allí siempre tendría su sitio.

Pues eso, que me llevo muchísimos momentos, aprendizajes, abrazos, lágrimas, risas,... y dejo muchos trocitos de corazón repartidos por aquí. Muchas gracias a todas las personitas (lugares y animales) que me han acompañado y compartido tanto durante todo este tiempo.


Fotografía realizada por Pablo Díaz Hernández y extraída del blog "Relatos de andar por casa" (con el consentimiento de su autora también).

Hay muchas personas más que me gustaría que aparecieran en esta foto de astros titilantes pero bueno, aunque no aparezcan representadas, ustedes seguro que ya saben quiénes son...

Pd: ¿A que el juego de palabras del título es bueno? Me costó un rato, no crean... :-)









lunes, 23 de agosto de 2010

MUUUUdanza

El verano reinaba en su máximo esplendor, el sol transmitía toda su energía, iluminando a un sugerente mar en calma. Arriba, el cielo azul, claro y despejado; abajo, un llano verde repleto de rica hierba fresca... Con este panorama las vacas, felices, se pusieron a bailar.