Crónicas, ilusiones, proyectos...¡todo cabe!



miércoles, 1 de febrero de 2017

Entrando en Bolivia

Desde San Pedro de Atacama nos preparamos para hacer el tour de 3 días que nos iba a llevar hasta Uyuni...La primera sorpresa fue que al cruzar la frontera, un policía boliviano me dijo que necesitaba mi pasaporte para entrar al país, a pesar de que a Perú y Argentina había podido entrar con mi carnet chileno como residente. Cuando ya pensaba que tenía que volver a Santiago a buscar mi pasaporte, decidió leer el reverso del documento y, como mi residencia es definitiva (y no transitoria) pude entrar al país sin problemas...Ufffff!!!

domingo, 9 de octubre de 2011

El tipico dia parisino (sin tildes)

Bueno, antes que nada creo que deberia contar los antecedentes que me han traido hasta aqui, especialmente despues de mi anterior entrada sobre Brasil.
Para quien no lo sepa, este nuevo curso estare en Barcelona, donde voy a estudiar un master que se llama Danza Movimiento Terapia (DMT cuando hay confianza). En que consiste esto de la DMT es algo que ya ire contando a medida que yo lo vaya descubriendo durante el curso, pero bueno, me atrae mucho y quiero probar esa rama de la psicologia.

Pues por esta razon, a principios de octubre fui a Barcelona a terminar de arreglar los papeles de la matricula del master. Estuve dos dias y despues me vine a Dublin (desde donde les escribo ahora). El por que estoy en Dublin es algo que explicare en la proxima entrada del blog, porque ya se ha prestado a mucho cachondeo cuando lo cuento por ahi, asi que prefiero explicarlo con calma.

He descubierto que la mejor forma de ir de Barcelona a Dublin es pasar por Paris, y ahi sucede lo que quiero relatarles hoy. Que conste que no hay archivos graficos que documenten mi dia en Paris porque este ordenador, por algun motivo que desconozco, no tiene puerto USB desde el que descargar las fotos, pero desde que pueda las pondre.

El tipico dia parisino no pasa por la Torre Eiffel, ni consiste en dar un paseo en barco por el Rio Sena, como estaran imaginando. En mi caso, fue una mezcla internacional con comida marroqui y coreana, beber vino caliente en la Fiesta de la Vendimia en Montmartre y terminar la noche en una fiesta brasilena (este ordenador no tiene tildes ni esa letra espanola que ahora mismo no puedo escribir), en casa de un chico belga.
Para que se hagan una idea, el estudio de David (el organizador de la fiesta) no creo que fueran mas de 25 m2. Todavia me pregunto como los vecinos no llamaron a la policia cuando a eso de las 3 de la manana entro un grupo de musica a tocar, compuesto por guitarra, caja, violin, saxo y un enorme contrabajo. Ni tampoco me explico el hecho de que nadie se quejara porque su cama y su sillon estuvieran en el pasillo comun del edificio...

En resumen, fue un dia muy divertido y una noche aun mejor y no puedo cerrar esta entrada sin agradecerle de todo corazon a Marie, Juanillo y Fofo el haberlo compartido conmigo, haciendolo posible.

lunes, 3 de octubre de 2011

Clausura del viaje por tierras brasileiras

Bueno, creo que ha llegado el momento de dar por finalizado el relato de mis vivencias en Brasil. Pensaba dedicarme a estas crónicas durante el tiempo que estuve en El Hierro, pero por un lado me surgieron más cosas que hacer de las que pensaba en un principio, y por el otro, no tenía una conexión muy buena a internet, lo que me llevó a dedicarme a otros placeres más alejados de la tecnología, como la lectura, la contemplación de las puestas de sol, los bailes tradicionales y el soñar despierta...
El hecho de que haya quien me ha dicho que ya no le interesa leer lo que tenga que contar sobre Brasil, que ya ha pasado demasiado tiempo (para quien ande con despiste, volví de allí a finales de febrero), también me ha convencido de que es mejor ahorrarme los detalles.
Aquí les dejo un último regalito de allá, y a quien quiera conocer más, ya se lo contaré algún día bajo la sombra de un árbol o compartiendo un café en alguna terraza (de Barcelona, puesto que es mi próximo destino, con algunas paradas intermedias, ya les contaré).

Regalo desde Iguaçu (o Iguazú, depende del país de donde las veas). Haz clic aquí.

Quería incluir este video en el anterior, pero todavía no he descubierto cómo, así que aquí se los dejo por separado. Haz clic aquí.

Para Facebook: Fotos de Río, Fotos de Salvador

Para Picasa: Fotos de Río, Fotos de Salvador


martes, 12 de julio de 2011

¡ME PASÉ CON EL GUARANÁ!



Hoy es mi primer día en El Hierro y, como me levanté con sensación de cansancio, decidí tomarme un poco de guaraná que me diera algo de energía.

Así que lo primero que hice nada más levantarme fue atemperarme un guaraná…el sonido de la cuchara golpeando en el vaso me recordó a Manaus, cuando me despertaba y me encontraba a Fernando y Arizete ya en la cocina faenado desde bien temprano.

Después de ducharme y comer algunos frutos secos que traje ayer para el barco me puse a colocar las cosas para que “mi casa nueva” tomara forma de hogar. Deshice las maletas y lo único que no pude colocar fue la hamaca que me traje por si tenía donde colgarla. De todas formas, la utilicé para cubrir el espantoso sofá azul chillón de la entrada, que ahora está más discreto, así que no hizo el viaje en vano.

Una vez hecho esto, me preparé un té y mientras esperaba a que se enfriara estuve seleccionando las fotos que pondré en mi próxima entrada del blog (que eran las de Iguazú, por si ya perdieron el hilo). La conexión aquí es algo lenta, pero aún así pude contestar algunos correos pendientes y actualizar mi perfil de couchsurfing, para ofrecer alojamiento aquí durante el tiempo que esté (eso sí, familiares y amistades tienen prioridad cuando quieran venir a quedarse).

Aunque ya se me había hecho un poco tarde, fui a Valverde porque tenía que arreglar unos papeles en el banco, y de camino a desayunar me encontré con un cartel que anunciaba un campo de trabajo juvenil para dinamizar las residencias de mayores de la Isla. Tenía muy buena pinta, así que después de comer algo y de arreglar las cuentas, fui a una oficina del Cabildo para informarme mejor sobre el proyecto. En esta oficina, una chica me dijo que tenía que ir a otro sitio que se encontraba casi saliendo de Valverde. Caminé hasta allí, como 20 minutos, y por el camino me encontré con una oficina de la Cruz Roja. Entré para preguntarle por unos cursos y terminé haciéndome voluntaria.

Total, resumiendo, que lo del Cabildo no era allí, sino justo al lado de la otra oficina a la que ya había entrado así que desandé lo andado. Resultó que el proyecto empieza justo mañana y le quedaba una plaza, la mía, por supuesto (sí, aunque no lo crean todavía, y por poco tiempo, entro en la categoría de juvenil).

Volví a casa llena de ilusión y me puse a pintar un mandala y a leer un rato. También hice el curso on-line previo a mi admisión como voluntaria de Cruz Roja. La chica me dijo que tenía 15 días, pero visto el aluvión de actividades que tendría en los días siguientes, decidí quitármelo de encima.

A eso de las 5 me fui a comer algo, y me encontré con un chico que me sonaba de La Guancha. No recordaba mi nombre ni yo el suyo, pero me dijo: “¿Tu familia estaba relacionada con la medicina, o algo así?” Cuando le dije que sí me dijo que, cito textualmente, "tu madre es la primera mujer que me tocó el miembro viril" (lo siento mamá, tenía que contarlo). Después de esa frase, y tras la mirada extrañada de su compañero de trabajo, nuestra conversación llegó a un punto muerto, así que me fui.

De camino al supermercado para surtir mi cocina de algo comestible, vi un cartel de clases de yoga y apunté el teléfono. Ya casi me había olvidado de eso cuando, al llegar a La Maceta para disfrutar de la puesta de sol, vi a una señora con ese mismo cartel en el coche. Le pregunté si era ella quien daba las clases y al decirme que sí, estuvimos hablando sobre el tema un rato. Al final quedé en que iba a pasarme por sus clases esta semana.

Cuando el sol se escondió y ya estaba todo más oscuro, me fui a la plaza de Tigaday y, aprovechando que casi no quedaba gente, estuve patinando un rato.

Y ahora estoy de nuevo en casa, con música suave, una rica cena acompañada de Viña Frontera bien fresquito, a ver si así me relajo y duermo bien, para no tener que tomar mañana otra vez guaraná porque creo que hoy me pasé con la dosis…

miércoles, 29 de junio de 2011

Una escena "made in Cicely"

Siento tener que interrumpir mis crónicas del viaje por Brasil (que continuaré tras esta pausa), pero es necesario relatar aquí una situación que viví ayer totalmente digna del mejor capítulo de "Doctor en Alaska".

La historia se desarrolla en un tren de cercanías de Barcelona, donde viajaban dos señoras que rondaban los setenta años, muy compuestas y repeinadas. Estaban hablando entre ellas y tenían la típica pinta de "doña", que no sabría explicar pero que seguro se imaginarán.

Junto a mí, entró en el tren una pareja con un niño y nos sentamos cerca de las señoras. Una de ellas se les quedó mirando desde el principio y, de repente, le preguntó a la chica que de dónde eran. Ella no le respondía y miraba a su pareja con cara de duda. Ante este mutismo, la señora seguía insistiendo con su pregunta y añadió: "Pareceis magrebíes" (o algo así).

Todo pasó muy rápido y yo lo primero que pensé fue: 1) Qué señora más entrometida, 2)¿Por qué les preguntará eso? y 3) Seguro que ahora dirá algún comentario xenófobo o hará algún gesto raro (ya se sabe que en el mundo hay gente llena de prejuicios).

Pues, para mi sorpresa, cuando el chico le dijo que eran de Marruecos ella empezó a hablarles en árabe con total soltura. Y luego, cuando él dijo que su esposa no entendía el español, ella le preguntó si hablaba francés y siguió toda la conversación en un perfecto francés, intercalando algunas frases en inglés también.

Fue un viaje de lo más entretenido, gracias al cual se me derrumbaron los prejuicios que tengo contra las "doñas".

jueves, 9 de junio de 2011

SERRA VERDE EXPRESS

Lo mejor de nuestra visita a Curitiba fue hacer el trayecto en el tren Serra Verde Express que atraviesa la Serra do Mar.


El Serra Verde Express discurre por unas vías construídas alrededor de 1880, por una zona que durante mucho tiempo fue impracticable debido a su difícil orografía. Cuenta durante el trayecto con un total de 13 túneles y 67 puentes, pasando por desfiladeros y montañas verdes de mata atlántica. El viaje es impresionante a la vez que acongojante, como pueden ver en la siguiente imagen.




Los domingos el tren va de Curitiba a Paranaguá, pero nuestro viaje llegó al pueblo anterior, llamado Morretes.
Cuando llegamos a Morretes hacía un calor insoportable, porque además era la hora del mediodía y el sol estaba en su punto álgido. Estuvimos paseando por el pueblo y ya al final buscamos algún sitio para comer algo, antes de tomar el ônibus de vuelta a Curitiba. Nuestra idea era almorzar algo fresco y ligero, que era lo que apetecía, pero nos encontramos con que lo típico de Morretes es el "barreado" y, claro, no había otra cosa.

No recuerdo muy bien cómo era la historia, pero según nos contaron, el barreado es la forma de cocinar que utilizan y que fue inventada por las mujeres de allí para dejar la comida lista sin que se estropeara durante unos cuantos días, pudiendo así disfrutar del Carnaval (o algo así).
Se prepara en unos calderos de barro y se tapa con hojas de bananera. Aquí les dejo una receta que encontré del barreado "moderno", preparado con olla a presión.

Receta del Barreado Moderno
Enlace
Pero les recuerdo que es un plato SÓLO apto para el invierno, porque nosotras nos lo comimos en Morretes con 40º o así, y ¡¡casi nos morimos!!

Una cosa que me olvidé de contarles es que el primer día que llegamos a Curitiba, no teníamos muy claro cuál iba a ser nuestro siguiente destino. Bueno, sí, teníamos claro que íbamos a Iguazú, pero lo que no sabíamos era si parar antes en la Ilha do Mel, que está muy cerca de Morretes, y que es una isla de playas paradisiacas y agua de côco... (Isla de la Miel, su nombre sólo ya suena sugerente, ¿verdad?)
Cometimos el error de preguntarle a un taxista "curitibés" su opinión sobre Ilha do Mel, y nos quitó las ganas de ir. Después entendimos que sus reticencias se debían a que le tenía miedo al mar, pero lo cierto es que su poco entusiasmo nos desanimaron y decidimos tomar un vuelo de Curitiba a Foz de Iguaçu, para visitar las maravillosas cataratas.

Fotos extraídas de la web del Serra Verde Express




jueves, 19 de mayo de 2011

RUMBO AL SUR


Aunque ya ha pasado bastante tiempo desde mi vuelta de Brasil, recuerdo como si fuera ayer nuestra salida de Sampa (São Paulo) hacia el sur. Nuestro siguiente destino era Cananéia, un pueblito pesquero perteneciente al Estado de Sao Paulo, a 5 horas de guagua de la gran ciudad (de la que huíamos después de un largo y caluroso fin de semana).

Según la guía, Cananéia cuenta con aproximadamente 13.000 habitantes, si bien yo creo que sólo quedan 100 o así, y el resto está empadronado allí pero viven fuera. Está considerada uno de los primeros asentamientos europeos de Brasil, datando su fundación del año 1531. Eso sí, sus primeros pobladores debieron instalarse en tiendas de campaña porque edificios históricos no vi.


En el trayecto conocimos a una chica de São Paulo, bióloga marina, que trabajaba con los delfines, puesto que en el canal que separa Cananéia de Ilha Comprida hay muchos (por suerte los pudimos ver en el transbordador entre un sitio y otro). Ella nos recomendó un lugar para dormir y luego nos acompañó hasta allí, ya que también se quedaba en esta pousada encantadora.

Para nosotras llegar a Cananéia fue llegar a un remanso de paz, donde pudimos relajarnos, pasear y dormir, cosa que quedándonos en plena Avenida Paulista (la arteria principal de Sampa) nos había resultado bastante complicado.

Ya repuestas continuamos nuestro viaje hacia Curitiba, capital del Estado de Paraná, que tiene cerca de 2 millones de habitantes.

Lo que me llamó la atención de Curitiba, al leer la guía, fue su plan de desarrollo urbanístico (por lo que es famosa, entre otras cosas). Les cuento para ver si ustedes no irían también a una ciudad como ésta. En los últimos 40 años Curitiba ha dado un giro espectacular adoptando unas medidas que en su momento fueron muy innovadoras, gracias principalmente al que fue su alcalde (reelegido tres veces) Jaime Lerner.

Al querer transformar seis manzanas del centro en una zona peatonal, comerciantes de la zona se opusieron, por lo que Lerner mandó a un equipo de operarios un viernes por la noche, de forma clandestina, para arreglar las calles e instalar farolas y macetas. Acabaron la tarea en 72 horas, antes de que pudieran frenar el proyecto. El resultado fue positivo para el comercio puesto que aumentó el número de peatones. Sin embargo, algunas personas disgustadas decidieron entrar en la zona con sus coches. Cuando Lerner se enteró, reunió a varios centenares de niños y niñas en las calles, que se sentaron a pintar cuadros. Fue un éxito total.

Curitiba también cuenta con una red de transporte público muy eficiente. Lerner diseñó una red de guaguas que funciona como el metro. Hay avenidas exclusivas para los "ônibus exprés" (llamadas trinários) y plataformas de embarque a las guaguas en forma de tubo y con venta de billetes. Además, le pidió a la casa Volvo que fabricase unas guaguas más grandes, de doble acordeón.

Otro aspecto en el que Curitiba es puntera es en el reciclaje. Además de la gran concienciación de sus habitantes al separar la basura, implementó un sistema por el que la gente recibe ½ kg de verduras a cambio de 2 kg de basura.

En cuanto a la industria, en la década de 1970 se decidió que Curitiba sólo acogería compañías que no contaminaran, y dispone de un distrito industrial rodeado de grandes zonas verdes.

Bueno, pues después de leer todo esto es lógico que esta ciudad llamara mi atención, aunque reconozco que me gustó más leerla que visitarla, porque realmente tampoco encontré que tuviera gran cosa, más bien todo lo contrario.

Sin duda, lo mejor de nuestro paso por Curitiba fue el tren que nos llevó a través de la Serra Do Mar, pero eso es otro capítulo.

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